Redacción/Noventa Grados
Quebec, Canadá.- 08 de julio 2013.- Luego de que un tren que transportaba petróleo se descarriló en Canadá, en un accidente que costó la vida a cinco personas, persisten las condiciones peligrosas que impiden a los bomberos buscar a unas 40 personas desaparecidas.
Asimismo, había personas trabajando para evitar que el petróleo derramado llegara al río Claudiere, que alimenta a St. Lawrence. Para ello, se colocaron barreras flotantes para intentar evitar que el petróleo fluyera río abajo.
El gobierno de Quebec emitió un comunicado en el que dijo que el derrame era "grave" pero que estaba "bajo control".
Todos menos uno de los 73 vagones cisterna del tren se soltaron acelerando a lo largo de casi 11 kilómetros en la localidad de Lac-Megantic, cerca de la frontera con Maine, hasta descarrilarse. Al menos cinco de los vagones explotaron.
Una tercera parte de la comunidad de 6 mil habitantes se vio obligada a abandonar sus hogares debido a la explosión y las llamas.
El tren transportaba el petróleo desde Bakken en Dakota del Norte a una refinería en New Brunswick. Debido a la limitada capacidad de los gasoductos en la región de Bakken y en Canadá, los productores de petróleo están utilizando cada vez más los ferrocarriles para transportar petróleo a las refinerías.









